Niño quemado con agua hirviendo por su madre en El Alto sufría constantemente agresiones

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En la ciudad de El Alto, un niño de siete años fue quemado con agua hirviendo por su madre, causándole quemaduras de primer y segundo grado en parte de la cara, cuello, la espalda y los pies porque se comió la comida de su tío. La progenitora fue imputada por la comisión del delito de tentativa de infanticidio y este miércoles será su audiencia de medidas cautelares.

El caso se conoció debido a la denuncia que realizó trabajadora social del hospital Holandés, Vetzabé Ramírez, el pasado domingo sobre un niño de siete años que ingresó a ese centro médico con quemaduras.

El comandante a.i. de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de la urbe alteña, Freddy Medinacelli, informó que, de acuerdo a los exámenes realizados al menor, se ha determinado que el 70 por ciento de su cuerpo sufrió quemaduras, 30 por ciento de primer grado y el 40 por ciento restante de segundo grado.

Medinacelli relató que se trata de una mujer que tiene problemas mentales, es decir que se trataría de una “sociópata” porque tiene antecedentes de violencia desde 2014, además que “describe el hecho muy suelta de cuerpo, como si el asunto fuera una situación pequeña, pero que luego trata de cambiar su versión al darse cuenta de las consecuencias que va a traer, incluso ser sujeta a castigo al penal que la envíen”.

“El día sábado había otro antecedente, se ha portado mal el niño y lo ha dejado amarrado al niño, todo el día atado a la cama. Ahora, el día domingo la madre ha llegado y ve que el niños se ha comido la carne que estaba guardado para el hermano menor del papá, el tío. Al ver esto, ella agarra el agua hervida, la olla, la echa en su cara y su cuerpito, y las heridas son de primer grado y segundo grado”, indicó.

Familiares ya habían denunciado a la madre

De acuerdo con los antecedentes descritos por Fredy Medinacelli, en noviembre de 2017, la familia del concubino “sienta ya una denuncia en la Defensoría de la Niñez de El Alto por violencia”, debido a que era recurrente “esa conducto violenta hacia el niño”, pero que lamentablemente no actuó.

“Hay negligencia en la Defensoría, no lo han atendido al menor como correspondía y la madre tenía que ser estudiada psiquiátricamente no psicológicamente, o sea ella tiene una enfermedad no es un problema psicológico que tiene, tiene que haber atención psiquiátrica”.

El menor tiene 35 días de impedimento. El hecho se presentó en el Distrito 3 de la urbe alteña.

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